refuerzo educativo para ninos

Refuerzo educativo para niños

Las clases de refuerzo educativo son un clásico al que recurrimos los padres para que nuestros hijos mejoren su rendimiento y aprueben esos exámenes y asignaturas que se resisten.

A raíz de los primeros exámenes y controles del curso surgen las primeras dudas y dificultades a la hora de progresar de manera óptima. Habitualmente, estos desafíos son superados notablemente por los pequeños, pero en ocasiones pueden necesitar un programa de apoyo o mejora del rendimiento personalizado.

¿Cuándo se dan las dificultades en el aprendizaje?

Estas dificultades pueden percibirse desde el comienzo de curso, pero también pueden producirse a lo largo del mismo. Lo más importante es tener en cuenta que cuanto antes se actúe, antes se podrán poner soluciones e impedir que surjan conflictos relacionados: pérdida de interés, desmotivación, etc.

¿Cómo evitarlo?

Fomentar unas pautas de trabajo, estar en contacto continuo con el centro educativo y la observación directa en casa son las claves para detectar cual es el rendimiento escolar de los niños.

¿Qué hacer si detectamos un rendimiento mejorable?

No debemos caer en el error de obligarlos a pasar horas delante de los libros, castigarlos o regañarlos. Saber cuál es el origen de la falta de resultados es primordial y, reunirnos de manera periódica con los responsables del colegio es la única forma de intercambiar impresiones entre los dos ámbitos principales de influencia de los niños: el escolar y el familiar.

La detección temprana de estas dificultades es fundamental, pero ¿cómo saber si el niño necesita refuerzo educativo?

¿Qué síntomas podemos percibir?

Los síntomas que nos indican la necesidad de mejorar el rendimiento pueden variar dependiendo de cada caso, pero se suelen manifestar mediante:

  • Pérdida de atención
  • Falta de interés en realizar los deberes
  • Falta de confianza
  • Resultados académicos mejorables

¿Cómo se debe trabajar el refuerzo educativo?

Para que el niño se sienta cómodo y protagonista de su propio aprendizaje, desde Centros Genios creemos que el mejor método es trabajar de manera personalizada, pero junto a otros compañeros, para mejorar las habilidades sociales.

Descubrir la mejor manera de aprender de cada alumno es fundamental ya que como sabemos, aprender a aprender es una competencia básica que marcará tanto el futuro académico como el futuro personal y profesional.

El alumno/ a no necesita únicamente una clase de refuerzo, necesita herramientas adecuadas a sus necesidades. Es posible que un resultado adverso venga por una falta de comprensión propiciada por una dificultad en la lectura. En este caso, si no atacamos el problema en la raíz, trabajando en las habilidades relacionadas con la lingüística, no seremos capaces de que el alumno mejore esa debilidad.

Cada profesor, cada tutor, cada maestro, debería ser capaz de conocer al alumno y ofrecer un aprendizaje adaptado a sus necesidades.

Sabemos que, a pesar del tremendo esfuerzo que estos realizan, no pueden, por mera cuestión de tiempo, atender de manera personalizada a todos los alumnos y es por eso que los padres decidimos acudir a profesionales ajenos al colegio.

¿Cuál es el objetivo final de las clases de mejora del rendimiento?

El primero objetivo, a corto plazo, dado que convivimos con un sistema en el que priman las calificaciones, debe ser mejorar los resultados académicos de cada niño. No obstante, el objetivo final es que cada uno logre una autonomía en el aprendizaje que permita una independencia en la adquisición de conocimientos. Es decir, que cada alumno descubra su mejor manera de aprender.

¿Qué podemos hacer para mejorar?

El grado de ayuda debe ir en consonancia con la necesidad de cada niño/a, pero siempre buscando que a quien se dirija la actividad comprenda realmente el ejercicio o actividad que se está realizando y aprenda de manera natural. En última instancia, tenemos que conseguir que la voluntad y el esfuerzo provengan del propio niño. Así, el refuerzo educativo será aún más productivo y se progresará en la autonomía de su aprendizaje.

¿Cómo saber si están resultando las clases de refuerzo educativo?

Podemos apreciar distintos indicativos de que las clases de refuerzo educativo están resultando efectivas para tus hijos, más allá de que en primera instancia se vean reflejadas en las notas:

  • La asignatura que le inquietaba ya no le da miedo ni le desmotiva
  • Se siente capaz de realizar los deberes y se implica en la resolución de los mimos
  • Es capaz de realizar los deberes por sí mismo
  • Está más concentrado
  • Un examen ya no le inquieta ni le produce ansiedad
  • Muestra una actitud positiva en lo relacionado con los deberes y el colegio

No todos aprendemos de la misma manera, ¿conoces la idónea para tu hijo/a?

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